domingo, 1 de febrero de 2009

La taza de café

Un grupo de ex estudiantes, ya muy establecidos en sus carreras, se reunieron para visitar a su viejo profesor de la universidad. Tenían una buena relación y solían juntarse a charlar. Una vez en casa del maestro, la conversación se concentró en quejas sobre el estrés en el trabajo y la vida. Al ofrecerles café a sus visitas, el profesor fue a la cocina y regresó con un termo de café y una variedad de tazas – de porcelana, plástico, vidrio, cristal, algunas comunes, algunas caras, algunas exquisitas, otras no tanto - y les pidió que se sirvieran el café caliente. Cuando todos los estudiantes tenían su taza en mano, el profesor dijo: "Si se han fijado, todas las tazas bonitas y caras han sido tomadas, dejando atrás las comunes y baratas. Aunque es normal que quieran sólo lo mejor para ustedes, ése es el origen de sus problemas y estrés. Lo que en realidad querían era café, no la taza, pero conscientemente tomaron las mejores tazas y las estuvieron comparando con las tazas de los demás.
Fíjense bien -prosiguió-: La Vida es el café, pero sus trabajos, el dinero y su posición social son las tazas. Las tazas son sólo herramientas para sostener y contener Vida, pero la calidad de la Vida no cambia. "A veces -concluyó-, al concentrarnos sólo en la taza, dejamos de disfrutar el café que hay en ella. Por lo tanto, no dejes que la taza te guíe... Mejor goza el café".

Muchas veces nos preocupamos de la bici que tenemos nosotros, de cual tienen los que me rodean, que si esta pieza, que si pesa 10 gramos menos, que si el carbono 14 o que si la abuela fuma. Disfrutemos del "cafe" que tiene nuestra bici cada domingo o cada día que salgamos, cada ruta que hagamos, cada pedalada que damos es una gotita que va llenando nuestra interminable taza independientemente de lo que valga, de lo que tenga. Como dijo Martin Luther King en este mundo hemos aprendido a volar como pájaros, a nadar como los peces, pero no hemos aprendido el arte de vivir juntos como hermanos.
No perturbemos nuestra felicidad por pequeñeces que no van mas allá. En el monte todos somos hermanos, no importa la montura que tengas, ni lo que andes, nadie es mas que nadie, todos estamos hechos de lo misma pasta.

Nos vemos.

11 comentarios:

Annabel dijo...

Genial post! tienes que estar muy contento por quien eres, porque vales mucho.....espero pedalear contigo algun dia

un abrazo

David dijo...

Muy bueno, viva el café!

...por cierto, tú taza con ruedas es de las bonitas y caras no? xD

Asier dijo...

Annabel, como ya sabes espero este verano pasarme unos días por allí y poder pedalear y pasar unos días con vosotros. Espero que todo cuadre.

David, no me quejo de mi taza, no. Es de las buenas, bonitas y baratas ;-)
Pero no soy mas que nadie ni hago desprecios a nadie y hablo con cualquier persona sin mirarle primero la bici que tiene para saber si "puedo" hablar con él. Cosa que otros si que hacen. Una pena para ellos.

Xocas dijo...

¡Qué razón llevas! Me gustaría apostillar que, evidentemente, el café es lo que importa, aunque a veces se toma con más gusto por la taza (esto me sucede a mi con mis "tazas", que son más viejas que andar a pie, pero me traen buenos recuerdos).

David dijo...

Lo mismo si me encuentro con alguien que tenga demasiado buena bici igual no le hablo, no sea que no quiera hablar con alguien con mala taza jajaj

...es broma, en realidad no suelo hablar con nadie porque saco poco la bici de paseo y cuando lo hago suelo ir sólo o con mi hermano

...pero suelo saludar a todo con el que me cruzo y que me devuelvan el saludo o no no parece tener que ver con la taza que lleven

...lo que si me he dado cuenta es que las del genero femenino suelen no responder, pero ese es otro tema xD

Karracolina dijo...

tu lo has dicho....lo que importa es encontrar "nuestra felicidad"....
eh eh eh David que yo soy de las genero femenino rodante que va saludando y fijo que Annabel tambien!!!!

David dijo...

Pues se agradece, que cuando la gente no te contesta o mira a otro lado te quedas con una cara de tonto que paqué jeje

Asier dijo...

Pues si que se agradece que un gesto no cuesta nada.

toño dijo...

Cuantaaaa.. razon hay en tu relato... por que cuando se encuentran dos ciclistas la primera mirada son para las bicis??? pregunta sin respuesta?? o si la tiene? todos queremos la taza bonita... aunque luego subiendo no nos valga de mucho... jeje pero buenoo...somos asi.. que le vamos hacerrr...
Yo tengo dos normas... una es el saludo.. y otra parar siempre cuando veo a alguien averiado... es algo que todo el mundo agradece..
Gracias por esas palabritas...

PD: te añado en mi blog...

Asier dijo...

Tienes razón, Toño.
Al final hay que dar pedales igualmente, asi que... no nos sirve de mucho.

Annabel dijo...

Eh!!!! David, te asuguero, como dice Carol que sí saludamos, aunque por norma te lleves algun piropo que no has pedido....pero bueno lo importante es estar ahi, en el monte, sin mas, yo por simple y sencilla llevo una Marin del año de la castaña,cuidada, nitida y arreglada, y me siento agusto, agustisimo con ella.... Es como yo una anticualla simple y sencilla!!!!!