viernes, 13 de junio de 2008

La verdadera riqueza

"Un padre económicamente acomodado, queriendo que su hijo supiera lo que es ser pobre; lo llevó para que pasara un par de días en el campo con una familia campesina y pobre.

Pasaron tres días y dos noches en la humilde vivienda del campo, los cuales resultaron en una gran experiencia para el joven.

De regreso a su casa, en el coche su padre pregunto: ¿Qué te pareció la experiencia?
Buena - contesto el hijo, con la mirada puesta en la distancia.
Y... ¿qué aprendiste estos días?- insistió el padre.

El hijo contesta:
a- Que nosotros tenemos un perro y ellos tienen cuatro.
b- Nosotros tenemos una piscina con agua estancada que llega a la mitad del jardín... y ellos tienen un río sin fin, de agua cristalina donde hay peces y cosas bellas que jamás había visto.
c- Nosotros tenemos CD's, DVD's,... ellos escuchan una hermosa sinfonía de clarineros, pericos, chejes, ranas, sapos cantores y otros animalitos.
d- Nosotros cocinamos en cocina eléctrica, ellos todo lo que comen tiene ese gloriodo sabor del fogón de leña.
e- Para protegernos nosotros vivimos rodeados por un muro, con alarmas y todo eso... ellos viven con sus puertas abiertas, están protegidos por la amistad de sus vecinos.
f- Nosotros vivimos conectados todo el día al móvil, al ordenador, internet, al televisor,... ellos están conectados a la vida, al cielo, al sol, al agua, al verde del monte, a los animales, a sus siembras; pero sobre todo a su familia y amigos.

El padre quedo impactado por la profundidad de su hijo. Y el hijo termino diciendo: ¡¡Gracias papá, por haberme enseñado lo pobre que somos!!"

Como lo prometido es deuda y como pareció que os gusto el otro cuento que os puse haya por marzo pues aquí os traigo otro cuento que me llego por correo electrónico y que deja a las claras lo que tenemos en esta sociedad. Sólo nos preocupamos por tener mas que por ser, por llegar el primero, por llegar antes que el de al lado. Es mas importante tener un móvil que un amigo, el mejor coche, la mejor ropa, la mejor bici, aunque coja polvo en el trastero, da igual soy mas que tú.
La mtb me hace ser enormemente rico, como los granjeros de este cuento, me protege y me hace estar conectado a la vida, al monte, a las nubes,... Me hace sentir, me hace ver mas allá de lo que alcanzan mis ojos, me hacen oír lo que hay entre las nubes y los árboles, me hace ser lo que soy. Pedalear por esas laderas, sin prisas, pedalear...

Rápido, coge tu mtb y sube al monte mas cercano que tengas, túmbate en medio de una campa, cierra lo ojos. Esas serán las mejores pedaladas que darás. No hace falta ni una gran bici ni una gran marca de ropa, haz la prueba no te arrepentirás.

Nos vemos

4 comentarios:

Zarta dijo...

Que gran verdad!! Hay días, y son muchos, que lo mejor de ellos es simplemente pedalear por el monte, sin ruido de coches, moviles, gente gritando enfada porque no le dejan sacar el coche para ir al bar de al lado (pues vete andado subnormal)...

Solo pedalear, solo o con algún/algunos amig@s y disfrutar!!

Asier dijo...

Así es, somos afortunados (por lo menos yo) en tener el monte a cinco minutos de mi casa en bici. Subir allí, pedalear, pasar un rato, disfrutar de esto en compañía,... y el día ya esta aprovechado.

Nos vemos por estos montes preciosos

afca dijo...

um bom motivo não tem data de leitura e é bem certo o que dizes, pedaleando ou correndo o monte e o caminho dão vida a quem os cruza. Um abraço!

Asier dijo...

Sin duda afca, un abrazo